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21 ene 2012

Conceptos del jardín en la Historia


La tradición de preservar un espacio como huerto o jardín es una constante de las culturas humanas, antes incluso de que llegáramos a controlar la reproducción de especies vegetales con fines prácticos o estéticos. Pero los diferentes criterios que pueden ponerse en práctica a la hora de diseñar y ejecutar un jardín varían mucho según la época, el país o la sensibilidad y la condición de cada persona.
Existe una interesante polémica, que no es nueva, sobre qué es eso del jardín. Parece ser que diferentes necesidades y sensibilidades, así como razones de índole histórica, cultural, social e incluso psicológica, han hecho que se opte por distintos modelos de jardines que a veces se integran y se solapan.

Para los griegos, chortus es jardín o huerta y de ahí el hortus de los romanos, de significado obvio, y que parece englobar tanto al jardín como a la huerta. Los romanos también manejan el término xystus, lugares amurallados o cercados con plantaciones de árboles y, en algunos casos, patios porticados con columnas. Los romanos se mueven entre el bosque sagrado, reminiscencia oriental, indoeuropea y balcánica, de significado espiritual; el hortus, o huerto de consumo, con o sin frutales y plantas aromáticas; el patio mediterráneo, adyacente a las viviendas, ajardinado y con agua; y las villas o quintas rurales, a las que eran aficionados los altos dignatarios y a las que gustaban retirarse a descansar del estrés urbano.

Plinio el Joven, según recoge Páez de la Cadena, habla de sus retiros rurales como fuente de gozo, lugares para la recepción de amigos, la producción de obras literarias y el puro ocio. La cultura romana es el resultado de múltiples influencias y, a su vez, ha impregnado a nuestra cultura con su manera de ver el mundo. Aunque a nosotros nos parezca original lo que hacemos.

 Las raíces indoarias de la palabra jardín se aferran a las voces persas gird, gardar y gardinam (es decir, círculo, cercado o estar rodeado de). Para algunos autores de estos cercados, primero para el ganado, luego para preservar los cultivos, estarían cerrados por setos de plantas espinosas que los harían impenetrables. Lentamente estos cercados primitivos habrían evolucionado hacia un lugar cultivado de hortalizas y plantas medicinales. De ahí gards, gear y garden. Así, garden es jardín-huerto en inglés, y garten y gartner jardín y jardinero en alemán, asumiendo también la acepcion de huerto para este término. Al consultar obras de horticultura y jardinería de estos países observamos que no diferencian el jardín ornamental del huerto productivo.
La voz garden es el origen del jardin francés, pero los franceses distinguen entre jardin d´agrément (jardín de recreo, de placer), jardin fruiter o jardin potager (jardín de frutales y hortalizas, huerto) y jardin des plants (jardín botánico).

En nuestro país pretendemos que el concepto jardín tenga un significado exclusivamente ornamental. Aunque también utilizamos otros términos relacionados con el jardín como villa, de claras reminiscencias romanas, así como carmen que procede del árabe karm, secularmente viña, y que en Granada designa a una casa con huerto y jardín. Almunia es palabra de origen árabe que también nos habla de una finca cultivada con primor. También quinta o finca, casa de recreo en el campo, cuyos colonos pagaban la quinta parte de lo que producía. Masia o masada, de masa, procedente del manso latino. En Toledo se utiliza de forma parecida la palabra cigarral, originalmente huerto de albaricoqueros, que también incluye una casa y entorno ajardinado. Pazo es asimismo una finca productiva con casa más o menos señorial y jardín. Y pensil, que significa jardín colgante. En este sentido somos más dualistas que nuestros vecinos del norte y se percibe un auténtico antagonismo entre el concepto culto de jardín y el rústico de huerta. Sin embargo, aún en el Renacimiento se diseñaban los jardines con huertas y no se diferenciaba tanto lo productivo de lo bello.

Cuadro de Antonio Conejero
Así lo han entendido muy bien los hortelanos que han emigrado al campo y se dedican a la jardinería, lamentándose a veces del excesivo coste que, desde su punto de vista, tiene el cultivo de plantas ornamentales (jornales, agua) cuando el esfuerzo se podría emplear en frutales o plantas hortícolas que unen a su belleza lo prosaico. Este aspecto de crítica a la decadencia de la horticultura y su evolución a una jardinería ciudadana, la encontramos ya en los clásicos romanos y en los árabes, que lo ven como símbolo de amaneramiento y pérdida de fuerza y vigor espirituales. Para ellos, una huerta bien llevada es su ideal estético. En este sentido el desaparecido profesor, Fernando González Bernáldez y sus colaboradores comentan que los ganaderos de la sierra de Madrid entienden que una finca bien gestionada es además bonita cuando es productiva y está equilibrada en cuanto a diversidad y densidad arbórea, arbustiva y herbácea, criticando a los dueños que no siguen estos cánones y permiten en sus fincasuna excesiva biomasa o, por el contrario, una sobreexplotación que reduce drásticamente la vegetación.


Distintos conceptos de jardín. Manual de Jardinería Ecológica. Ecologistas en Acción.

20 dic 2011

Avellano, con su licor


Continuamos con árboles que nos dan frutos secos, tan ricos y recomendables para consumir en esta época del año. Hoy le toca al avellano, Corylus avellana.
En algunos libros lo veremos clasificado como arbusto, y en otros como árbol, ya que su altura máxima no suele sobrepasar los 5 metros (límite de altura para los considerados arbustos), y ramifica desde el suelo, otra de las características arbustivas. Es, por esta razón, muy adecuado para formar setos naturales, podados o no. Si uno de los vástagos es dominante, puede llegar a los 12 metros de altura, pero no es frecuente. Su porte natural es de muchos retoños, abiertos e inclinados hacia la tierra.

Crece bien en todo tipo de suelos, incluídos los ácidos y pedregosos, aunque prefiere los calcáreos.

Lo que sí necesita es un suelo fresco, húmedo. En la
Naturaleza crece incluso en cursos de agua, y en valles profundos y zonas umbrías de los bosques, aunque tolera bien el sol en la copa.

Así pues, puedes ponerlo al sol en tu jardín, pero asegurándole agua suficiente durante todo el año, y si le proporcionas sombra en el suelo con otras plantas alrededor, o formando un bosquete de avellanos, mucho mejor.


Destaca mucho su color otoñal, sus hojas se tornan de un amarillo-anaranjado muy cálido.

Origen del nombre

En esta ocasión, Linneo no se complicó mucho asignando nombre a esta planta: para el género usó el nombre común de la época, coudre, que procede del latín vulgar colorus, derivado del latín clásico corylus. La especie, avellana, es una variante de abellana, que significa "originario de Abella", población de la Campania que produce avellanas grandes.

Fuente de la etimología: herbario de plantas silvestres, Larousse.

Hoy os dejo una receta para hacer licor de avellana casero. Si aún no puedes cosecharlas en tu jardín puedes hacerlo con avellanas compradas, siempre procurando que sean de buena calidad.



LICOR DE AVELLANAS

Ingredientes

250 gramos de avellanas tostadas
Medio litro de agua
Medio litro de aguardiente blanco
400 gramos de azúcar (puede ser de caña)
Media vainilla, o unas gotas de esencia de vainilla


Preparación

Moler las avellanas y meterlas en un bote con cierre hermético.
Agregar el medio litro de agua hirviendo, y dejarlo enfriar.
Cuando la preparación esté bien fría, añadir el aguardiente y la vainilla.
Dejar macerar media hora como mínimo.
Colar, agregar el azúcar y unas 10 avellanas enteras que habremos reservado previamente.
Verter en una botella cerrada herméticamente, y agitar hasta que todo se mezcle bien.
Dejar reposar de 3 a 4 semanas, y ya estará listo para consumir cuando se desee.
Mejor servir frío.

19 dic 2011

Almendros y mazapán


El invierno es buen momento para hacer planes para el jardín, sobre todo si estamos pensando en hacer uno nuevo o modificar el que tenemos. Mejor tener todo bien pensado para dedicar la primavera al trabajo de campo. De momento, podemos decidir qué especies plantaremos.

Elegir bien los árboles es básico, y debemos pensar "para qué" queremos tener árboles en el jardín: para sombra, porque algunas especies tienen un significado especial para nosotros, por su color otoñal, por su forma, por sus frutos, etc.

Ésta última razón es de las más comunes, y desde luego de las más útiles, por el aprovechamiento que podemos hacer. Muchas personas sólo plantan árboles "que dan algo", es decir, algo que se pueda comer. Los hay que dan fruta fresca, y otros frutos secos. Hoy hablamos de los almendros, que además de por su espectacular y temprana floración, nos proporcionan las apreciadas almendras.

Es un árbol muy rústico, con pocas exigencias en cuanto a suelos, agua y exposición, aunque prefiere vivir en suelos calizos y al sol. Si tienes un terreno en ladera o pedregoso, orientado al sur y con poca agua, llenarlo de almendros será una solución perfecta. Soporta las bajas temperaturas mejor de lo que se suele creer, como demuestra su presencia extendida en Segovia, con fuertes heladas en invierno.


Como todos los árboles y arbustos del género Prunus, es muy apreciado en jardinería por su floración, que se produce antes de que salgan las hojas, con las ramas aún desnudas, quedando todo él cubierto de unas preciosas flores de color blanco-rosado, de un perfume embriagador. Cada año serán los almendros los primeros en despertar, cuando el resto del jardín esté aún de invierno, adelantándose a la primavera y regalándonos un verdadero espectáculo.


Origen del nombre: su nombre ciéntifico es Prunus Dulcis. Prunus es un género muy extenso que incluye árboles de frutos carnosos con hueso (drupa): melocotonero, cerezo, endrino, etc. Dulcis alude al sabor dulce de las almendras. Su nombre común, almendro, deriva del griego amýgdalos, alterado por el latín popular.
Fuente: Herbario de plantas silvestres, Larousse.

Los frutos, las almendras, tienen gran valor culinario, sobre todo en repostería, para elaborar mazapanes, turrones y otros dulces. En regímenes alimenticios se consume la leche de almendras. Su aceite es muy apreciado, tiene propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y laxantes. También es muy apreciado en cosmética.

RECETA DE MAZAPÁN


Ingredientes

1 kg de almendras molidas
1 kg de azúcar
12 yemas de huevos



Elaboración

Se mezlan bien todos los ingredientes hasta que obtengamos una pasta homogénea.
Dejamos reposar unas 12 horas.
Sobre una superficie untada de aceite de oliva, hacemos una especie de torta con la masa.
La cortamos haciendo formas o figuritas, con un cuchillo, cuchara, o con moldes de pastas untados en aceite.
Espolvoreamos azúcar por encima de ellas.
Colocadas en una bandeja, metemos al horno a 240º durante 20 minutos aproximadamente.

Qué aproveche!

16 nov 2011

Cotoneaster lacteus


El género Cotoneaster comprende muchas especies, algunas perennes y otras caducas, todas ellas muy apreciadas en jardinería. Hoy hablamos de la variedad lacteus.


Es otro de los arbustos que alcanza en otoño su máximo esplendor, llenándose de numerosos racimos de frutos rojos.

Si plantamos varios juntos, formarán un macizo compacto que impedirá que crezcan las malas hierbas, facilitando así el mantenimiento del jardín. Crece rápidamente, pero resiste muy bien la poda, así que es fácil de controlar. Es también muy adecuado para setos.


Plenamente resistente tanto a las heladas como a las altas temperaturas, es una planta muy rústica también en cuanto a necesidades de tipos de suelo y agua, se adapta bien a todos y requiere muy poco riego, por lo que es un arbusto muy fácil de cultivar.

Origen del nombre:

Cotoneaster procede del latín "cotoneus" que significa membrillo, y del sufijo "aster" que indica parecido imperfecto. El significado sería, entonces, "membrillo imperfecto", por el parecido que tienen las hojas de algunas especies con el membrillero. Lacteus seguramente aluda al envés blanquecino de las hojas, verde oscuras por el haz.

28 oct 2011

Bonetero


Es éste, de nombre científico Euonymus europaeus, uno de los arbustos autóctonos más ornamentales para nuestros jardines, sobre todo a finales de verano y principios de otoño.


Vive bien en suelos frescos, en las márgenes de bosques húmedos, en setos, o incluso muy cerca del cauce de los ríos. Y preferiblemente, en terrenos calizos.


Destaca sobre todo por sus frutos, de un rosa muy intenso. Tienen cuatro lóbulos que se abren por el centro de cada uno, no por la intersección entre ellos, y por donde salen los frutos cuando maduran, éstos de un naranja muy vivo, formando así una mezcla de colores muy rara y vistosa, que hacen al bonetero un arbusto muy fácil de identificar.


 Las hojas son llamativas también en otoño, con tonos rojizos y amarillos.

 Origen del nombre:

El bonetero, presente en nuestras tierras desde siempre, debe su nombre a la forma característica de sus frutos, que presentan cuatro picos, como los bonetes, las gorras que antiguamente llevaban los eclesiásticos y los seminaristas.
Euonymus procede del griego, "de buen nombre", y se usaba de forma irónica, pues se consideraba fuente de desgracias debido al olor desagradable de sus flores y a que sus frutos y sus hojas eran venenosos. El adjetivo europaeus toma nota de la amplia distribución de la especie en nuestro continente.

Fuente: herbario de plantas silvestres, Larousse.





18 oct 2011

Parra virgen


Parra virgen es el nombre común que se da tanto al género Parthenocissus como al de Ampelopsis, ambos pertenecientes a la familia de las Vitáceas, como la vid (Vitis spp.) o la parra de uva (Vitis vinifera) entre otras muchas especies de Vitis.


En las fotos, es Parthenocissus quinquefolia la que ya se ha vestido con esos tonos rojos y casi púrpuras de su espectacular otoño.

Se adhiere con mucha facilidad a los muros y cubre rápidamente las paredes, gracias a una especie de ventosas que tiene al final de los zarcillos con los que se agarra y trepa fácilmente.
Es caducifolia y muy resistente, incluso orientada al norte en climas fríos, y prefiere la sombra o semisombra, y los suelos bien drenados.

El nombre quinquefolia es por los cinco foliolos de sus hojas compuestas.


5 oct 2011

Tejo


Ya están los tejos, Taxus baccata poniendo una nota de color en el jardín con sus frutos.

Es una conífera de crecimiento lento, que de joven tiene una forma piramidal y con los años va abriendo la copa.

Le gustan los suelos frescos, aunque tenga la copa al sol, y es perfecto para laderas o terrenos escarpados.

Plenamente resistente, soporta bien las heladas invernales.


Los frutos tienen fama de ser muy tóxicos, y es verdad en parte: es la semilla la que sí lo es, pero no el arilo (falso fruto) carnoso.





Origen del nombre:

Taxus es el nombre que recibe el tejo en latín. Probablemente procede del griego taxos (arco), a su vez derivado de la raíz indoeuropea tex (trabajar hábilmente), y hace referencia a la facilidad con que se trabaja su madera, tradicionalmente empleada para fabricar arcos y lanzas. Baccata (baya en latín) designa los falsos frutos rojos del tejo, los arilos.

Fuente: Herbario de plantas silvestres, Larousse.


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